José María Yáñez Gatica, una vida entre las aulas, los sindicatos y las luchas sociales, se suma al bicentenario del Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca

OAXACA, Oax.— La Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca está de fiesta. El Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca cumple 200 años y la celebración vuelve la mirada hacia una institución que ha acompañado buena parte de la historia política, intelectual y social del estado.
Entre los integrantes del Consejo Consultivo del Bicentenario está José María Yáñez Gatica, abogado laboralista, profesor universitario y uno de los promotores del sindicalismo democrático en Oaxaca. Su incorporación tiene un peso que rebasa el reconocimiento académico. Una parte de la historia que ahora conmemora la UABJO también pasó por su propia vida.
Yáñez Gatica nació en Oaxaca de Juárez el 8 de abril de 1953. Estudió Derecho y cursó la maestría en Derecho Laboral en la UABJO. Pero su relación con la universidad comenzó mucho antes de ocupar un escritorio como profesor. En los años setenta estuvo del otro lado: entre estudiantes, asambleas, discusiones políticas y una universidad sacudida por la exigencia de democracia.
Fue presidente de la Sociedad de Alumnos y del Consejo Estudiantil de la entonces Escuela de Derecho y Ciencias Sociales. También fue consejero técnico, representante ante la Asamblea Universitaria y consejero universitario. Entre 1976 y 1977 participó como uno de los dirigentes del Movimiento Democrático Universitario, una experiencia que lo colocó frente a la persecución gubernamental de aquellos años.
De ese periodo nació también una de sus apuestas profesionales: sacar el Derecho de los salones.
Yáñez Gatica impulsó la creación del Bufete Popular Universitario. La idea era sencilla y, para su tiempo, profundamente política: estudiantes de Derecho atenderían gratuitamente a personas que carecían de recursos para contratar un abogado. La universidad pública dejaba así de mirar únicamente hacia sus aulas y abría una puerta hacia los barrios, los trabajadores y las familias que normalmente permanecían lejos de los tribunales.
Después llegó la organización obrera. Participó en la creación de la Coalición Obrero Estudiantil de Oaxaca (COCEO), surgida de la convicción de que el movimiento universitario y los trabajadores podían compartir causas y espacios de organización.
Aquello no quedó como una experiencia juvenil. Durante las décadas siguientes, Yáñez Gatica hizo del derecho laboral uno de los ejes de su ejercicio profesional. Participó en la creación y organización de sindicatos como el Tres de Marzo, el de Choferes y Transportistas, el de Trabajadores Municipales y el de trabajadores de la fábrica Novopan.
También acompañó jurídicamente a organizaciones que ocuparon un lugar relevante en las luchas sociales de Oaxaca: el STEUABJO, SUMA, STAUO, la Coalición Obrera, Campesina, Estudiantil del Istmo (COCEI), el Movimiento Unificador de Lucha Triqui (MULT), agrupaciones de trabajadores pesqueros de la costa y la Asociación de Periodistas de Oaxaca.
En materia penal defendió a dirigentes sociales y perseguidos políticos. Su despacho terminó convertido, durante distintos momentos, en uno de esos lugares donde el Derecho se encontraba de frente con los conflictos de una sociedad profundamente desigual.
La política también atravesó su trayectoria. Participó en la fundación del Partido Mexicano Socialista y posteriormente del Partido de la Revolución Democrática. Fue regidor del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez y diputado de la LV Legislatura del Congreso del Estado.
Sin embargo, la universidad permaneció como una constante. Yáñez Gatica volvió a las aulas como profesor. Impartió Introducción al Estudio del Derecho, Derecho Laboral, Filosofía del Derecho, Sociología Jurídica y Movimientos y Actores Sociales. Frente a sus estudiantes hablaba desde una experiencia que difícilmente podía encerrarse en los códigos: sindicatos, huelgas, movimientos populares, persecución política, elecciones, tribunales y negociación colectiva.
Ahora regresa a la historia universitaria desde otro sitio. Como integrante del Consejo Consultivo del Bicentenario del Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca participará en una conmemoración que obliga a revisar 200 años de memoria. Una historia que no se explica únicamente con edificios, títulos y ceremonias. También está hecha del análisis sobre el papel que debe asumir una universidad pública frente a la sociedad que la sostiene.
Por eso la incorporación de Yáñez Gatica tiene una lectura particular.
El estudiante que hace casi medio siglo participaba en asambleas para discutir democracia universitaria forma parte hoy del Consejo Consultivo que acompañará la celebración de los 200 años de la institución de la que surgió la actual UABJO.
Entre aquel joven de los años setenta y el abogado laboralista de 73 años existe una línea continua: universidad, Derecho, trabajadores y organización social.
El bicentenario también sirve para eso. Para descubrir que la historia de una universidad no permanece guardada en sus archivos y a veces sigue caminando por sus propios pasillos.





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